Como parte del paquete de libros que se entrega a los ganadores del Concurso La Juventud y la Mar, ha sido entregada a sus destinatarios la novela Querida Alejandría, gracias al Departamento de Comunicación Social de la Secretaría de Marina y al Maestre David Agustiniano, que han hecho llegar a los jóvenes ganadores del primer, segundo y tercer lugar en toda la República, una selección de obras literarias. Gracias a los organizadores por hacer más grande este sueño de letras y hacer que el libro llegue a muchos buenos puertos.
Como parte del paquete de libros que se entrega a los ganadores del Concurso La Juventud y la Mar, ha sido entregada a sus destinatarios la novela Querida Alejandría, gracias al Departamento de Comunicación Social de la Secretaría de Marina y al Maestre David Agustiniano, que han hecho llegar a los jóvenes ganadores del primer, segundo y tercer lugar en toda la República, una selección de obras literarias. Gracias a los organizadores por hacer más grande este sueño de letras y hacer que el libro llegue a muchos buenos puertos.
Para Alejandro Helio, su brillo de sol, y para María su descubridora en nuestro (o en todo) el Tiempo.
Alguien te ama
sin que sepas
alguien pena de amor
alguien que sueña
cuando te inventa
sin encontrar la ocasión.
Alguien te ama,
no lo olvides,
alguien que ya te soñó
mientras quimera seas
de alguien, eterno,
vivirá tu corazón…
Alguien te ama
y desespera
en la noche sin canción
y que siempre perdido
va y busca el ocaso
aunque le traiga tu adiós…
Alguien te ama,
no lo olvides,
alguien que ya te soñó
mientras el sueño seas
de alguien, por siempre,
vivirá tu corazón…
(C) Enrique Pérez Díaz
Voz: María García Esperón
Música: Alexandria. L. Einaudi
MMXI
María entre el presente y la memoria. Una entrevista desde Cuba de Jorge Luis Peña Reyes
Posted by María García EsperónMaría entre el presente y la memoria
Por Jorge Luis Peña Reyes
Jorge Luis Peña Reyes es un poeta y escritor cubano nacido en 1977.
Es licenciado en Educación y ha obtenido numerosos premios y menciones de literatura, como la Beca de Creación Poesía del Sur 2000, el Premio Principito en Poesía y Cuento y el Premio Mundo Marino, entre otros.
Ha publicado los libros Avisos de bosque adentro, Donde el Jején puso el huevo y La corona del rey.
| "Por mi raza hablará el Espíritu" |
En el III Encuentro Internacional de Estudios Clásicos en México, que se lleva a cabo en estos días en el Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM, pude conocer personalmente a Manuel Alvarado Murillo, profesor de la Universidad de Costa Rica, quien se había puesto en contacto conmigo a través de Internet debido a la adopción por parte del Ministerio de Cultura de Costa Rica de mi libro "El disco del tiempo" (sobre el disco de Festos):
Mi nombre es Manuel Alvarado Murillo, soy profesor de FilologíaEse correo electrónico (que reproduzco con la autorización de Manuel), detonó una vibrante correspondencia entre dos latinoamericanos entusiastas de la cultura clásica y de la oportunidad de acercarla a nuestros jóvenes. Manuel tiene 26 años de laborar en la docencia universitaria y su ocupación principal es la de formar a los nuevos profesores de Español y de Literatura de su país. En los últimos meses y de la mano del Ministerio de Educación Pública, se ha movido en el campo de la Nueva Gramática del Español, asesorando a los 1500 profesores de Español de Costa Rica. En estos momentos se prepara para, el próximo mes de octubre, a solicitud del Colegio de Licenciados y Profesores de Costa Rica, a iniciar una serie de asesoramientos sobre el libro "El Disco del Tiempo".
Clásica en la Universidad de Costa Rica. He leído su libro "El disco
del tiempo", que ahora ha sido señalado como una de las lecturas en 8
año de Secundaria, y por esa razón, se ha conocido en Costa Rica. Por
esto mismo, me he dedicado a investigar más sobre su persona y he
podido ver en su página Web que tiene otros libros relacionados con el
mundo griego y que, por lo tanto, se habrá especializado en ese sector
culturalmente tan rico del mundo. Por esto me interesa poder
contactarme con usted, no solo para adquirir los otros libros (aquí en
Costa Rica se ha vendido a principios de este año "El disco del
tiempo", pero los otros no se conocen) y poderlos estudiar a nivel de
mis cursos universitarios, sino para poder hacerle algunas consultas
sobre ese mundo en el que usted se ha metido y conoce muy bien. En
especial me interesan los cultos cretenses (en los que realmente no me
he especializado) y lo relacionado con la Diosa-madre, que ahora estoy
poniendo de moda en mi país, pero que en otros ya tiene bastante
tiempo de estarse estudiando.
Espero algunas palabras suyas
Saludos.
y el citado asesoramiento lo estoy enfocando
en la siguiente dirección: la autora (usted) persigue hacer surgir en
los jóvenes un interés muy especial por una de las raíces de nuestra
cultura occidental, la cretense, y por supuesto con ella, la Diosa.
Ahora bien, me parece que en ese objetivo tiene un enlace muy
interesante, de carácter intertextual, la mención que se hace de la
Marsellesa, que Philippe tiene como fondo musical de su página Web y
las alusiones, creo que en dos ocasiones, de la ruinas mexicanas de la
ciudad de los dioses, Teotihuacán, que cuando leía y las pensaba,
verdaderamente me emocionaba. Pienso entonces que, a partir de su
texto y de la gran cultura cretense, deben tomarse en cuenta a partir
de su texto dos raíces culturales más: la europea occidental y la
prehispánica.
Evelia Arteaga Conde (México), William Alberto Rodríguez y Manuel Alvarado (Costa Rica)![]() |
| Una hermandad en los clásicos |
| En la emocionante entrega de los libros a las mejores manos |
Αθάνατη Αφροδίτη του Διός κόρη,
όλο παγίδες στήνεις της αγάπης.
Δέσποινα παρακαλώ,
μη να χαρείς, μη ρίχνεις άλλο βάρος
από καημούς και πίκρες στην ψυχή μου.
Δέσποινα παρακαλώ,
μη να χαρείς.
Τι να ’ναι πάλι τι
εκείνο που ποθεί η τρελή καρδιά μου.
Ποια να ’ναι πάλι αυτή
που την Πειθώ ικετεύεις να σου φέρει πίσω.
Ποια να πονέσεις σ’ έκανε Σαπφώ;
Ποια να ’ναι πάλι αυτή
που την Πειθώ ικετεύεις να σου φέρει πίσω.
Έλα λοιπόν ακόμα μια φορά
να με λυτρώσεις απ’ τα βάσανά μου.
![]() |
| Safo. Andrea Gastaldi. 1872 |
Inmortal Afrodita, hija de Zeus,
continuamente tiendes las trampas del amor.
Te ruego, señora,
no por favor, no arrojes más carga
de penas y amarguras en mi alma.
Te ruego, señora,
no por favor.
¿Qué será otra vez, qué,
aquello que desea mi loco corazón?
¿Quién será otra vez ella, quién,
que imploras a Persuasión que te la devuelva?
¿Quién es la que ha hecho que sientas dolor, Safo?
¿Quién será otra vez ella, quién,
que imploras a Persuasión que te la devuelva?
Ven entonces todavía una vez más
para liberarme de mis tormentos.
Oda a Afrodita, de Safo
versión de Odysseas Elytis
Voz: María García Esperón
Música: L. Einaudi
MMXI
"La Universidad Nacional Autónoma de México a través del Centro de Estudios Clásicos del Instituto de Investigaciones Filológicas, con la colaboración del Colegio de Letras Clásicas de la Facultad de Filosofía, que son los recintos de investigación y docencia en torno a las culturas griega y latina y a su tradición en nuestro país, organizan el III Congreso Internacional de Estudios Clásicos en México, con el tema central “La tradición clásica en Occidente”.
Este Congreso tiene como propósito explorar el legado cultural de Grecia y Roma en el mundo occidental, así como los cambios que propició su contacto con otras realidades, y significa una oportunidad para fortalecer los estudios humanísticos especialmente, en virtud de que los estudios clásicos son su fundamento. Con base en estos objetivos, nuestra institución procura congregar a connotados académicos tanto de la propia UNAM como de diversas universidades del mundo, para abrir espacio al diálogo especializado en torno los temas relacionados con disciplinas desarrolladas a partir de la importante herencia del mundo clásico antiguo y de su tradición secular: Filología, Literatura, Lingüística, Filosofía, Historia e Historiografía, Arte, Mito, Religión, Política, Retórica, Derecho y Ciencias Naturales".
Programa completo
Lugete, o Veneres Cupidinesque,
Et quantum est hominum venustiorum.
Passer mortuus est meae puellae,
Passer, deliciae meae puellae,
Quem plus illa oculis suis amabat:
Nam mellitus erat suamque norat
Ipsam tam bene quam puella matrem
Nec sese a gremio illius movebat,
Sed circumsiliens modo huc modo illuc
Ad solam dominam usque pipiabat.
Qui nunc it per iter tenebricosum
Illuc, unde negant redire quemquam.
At vobis male sit, malae tenebrae
Orci, quae omnia bella devoratis:
Tam bellum mihi passerem abstulistis.
O factum male! o miselle passer!
Tua nunc opera meae puellae
Flendo turgidoli rubent ocelli.
θεὸς μοῦ φαίνεται στ ἀλήθεια ἐμένα κεῖνος
ὁ ἄντρας ποὺ κάθεται ἀντικρύ σου κι ἀπὸ
κοντὰ τὴ γλύκα τῆς φωνῆς σου ἀπολαμβά
νει ~
καὶ τὸ γέλιο σου ἂχ ποὺ ξελογιάζει
καὶ ποὺ λιώνει στὸ στῆθος τὴν καρδιά μου
σοῦ τ ὁρκίζομαι` γιατὶ μόλις ποὺ πάω νὰ
σὲ κοιτάξω νιώθω ξάφνου μοῦ κόβεται ἡ μι
λιά μου,
Un dios parece
aquel hombre que sentado
frente a ti, a tu lado, tu dulce
voz escucha
y tu amorosa risa. En cambio,
en mi pecho el corazón se estremece.
Apenas te miro, la voz
no viene más a mí.
Voz: María García Esperón
Música: L. Einaudi
MMXI
Viuamus, mea Lesbia, atque amemus,
rumoresque senum seueriorum
omnes unius aestimemus assis.
Soles occidere et redire possunt:
nobis, cum semel occidit breuis lux,
nox est perpetua una dormienda.
Da mi basia mille, deinde centum,
dein mille altera, dein secunda centum,
deinde usque altera mille, deinde centum.
Dein, cum milia multa fecerimus,
conturbabimus illa, ne sciamus,
aut nequis malus inuidere possit,
cum tantum sciat esse basiorum.
Vivamos, Lesbia mía, y amemos,
y de los más serios viejos las voces
en el valor de un as tengamos todas.
Pueden morir y regresar los soles;
muerta una vez la breve luz, nosotros
dormir debemos una noche eterna.
Dame mil besos, y después un ciento;
luego otros mil, luego segundos ciento;
luego otros mil seguidos, después ciento.
Luego, cuando hecho habremos muchos miles,
los turbaremos, porque no sepamos,
o no pueda aojar algún malvado
cuando sepa qué tanto había de besos.
Traducción de Ruben Bonifaz Nuño
Bibliotheca Scriptorum Graecorum et Romanorum Mexicana
Voz
María García Esperón
Música
L. Einaudi
MMXI
Querida Alejandría en el Colegio Hans Christian Andersen de Buenos Aires
Posted by María García EsperónCuando los alumnos del 7º año de Hans Christian Andersen School retornen a las aulas en marzo 2011 leerán Querida Alejandría dentro del plan de lectura de verano.
Tam Tam, albergado en Educared, Argentina, se define como "un espacio creativo para personas de 13 a 18 años"
En su sección "Principios de novela", es posible leer el comienzo de varios libros de literatura juvenil de autores como César Aira, José Donoso, Cecilia Velasco, Jordi Sierra y Fabrá y la lista sigue creciendo.
Así empieza Querida Alejandría
Querida Alejandría: Un premio, un éxito, un consenso
Posted by María García Esperón Etiquetas: ReseñasCurso María García Esperón
Conoce la biografía y la obra literaria de María García Esperón, una escritora mexicana polifacética y con una obra muy extensa. Especialista en literatura infantil, María García Esperón dedica buena parte de su tiempo al periodismo y a los guiones de radio.
Conoce con este curso su obra vinculada a los niños: poesía infantil, prosa infantil y cuentos. No te pierdas este curso de literatura para aprender más sobre la vida y la obra de María García Esperón.
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0. Presentación
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1. Datos biográficos. En busca de palabras no gastadas
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2. Obra literaria. La estructura misteriosa de la vida
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3. Poesía infantil. Palabras son mariposas
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4. Literatura infantil y juvenil (prosa): Ese manantial del ser
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5. El disco del tiempo. El lugar de la palabra
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6. Sibila. Embarcaciones sin rumbo
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7. Berenice. Una sirena en la sopa
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8. Mi abuelo Moctezuma y Querida Alejandría. Saber de esos ancestros
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9. María García Esperón. Otros libros
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10. Leer para ser feliz. ¿Eso necesita defenderse?
http://www.mailxmail.com/curso-maria-garcia-esperon-aproximacion-obra
Su lectura en la Red es gratuita.
Si se quiere descargar el curso es mediante pago de aproximadamente un dólar a través del móvil.
Para los lectores argentinos de Querida Alejandría,
Cleopatra Selene, la narradora y personaje principal de Querida Alejandría, es una conciencia que recuerda. Pero sitúa el flujo de su recordar desde un presente que identifica como un punto de inflexión en su vida. El recurso literario empleado es in media res, a la mitad del asunto. El presente de Selene se transforma en el curso de la narración ya en pasado, ya en futuro. A veces pareciera que la joven princesa está haciendo lo imposible: recordar el porvenir.
Para cualquier ser humano, entender su presente es tarea ardua. Así como intentar conocerse a sí mismo. Los acontecimientos que rodearon la vida de Cleopatra Selene y que la hicieron ser la persona que fue son extremadamente complejos, insertos en la geopolítica de la época, marcada por pasiones y ambiciones de unos seres humanos situados en la cúpula de sus sociedades, que actuaban dentro del espíritu de su época. ¿Buenos o malos? No hay dicotomía posible. La Historia juzga, dicen. Lo cierto es que el gobernante de la Pax Romana fue Octavio Augusto. Convirtió una República ensangrentada en un Imperio de mármol. Las circunstancias hicieron que Octavio fuera el vencedor de Antonio y del proyecto de éste de erigir una poder incomparable desde el Oriente, al lado de la reina Cleopatra.
Uno de los principales impulsores del joven Cesarión fue precisamente Antonio. Cesarión era el joven César. Un joven César rodeado del aura sagrada de los faraones deificados. Tolomeo Cesarión. Egipto y Roma. Horus y Júpiter. Halcón y Águila.
La batalla de Actium inclinó la balanza: ¿Octavio o Antonio? Rodeado de leyenda y de romanticismo el barco de Cleopatra abandona a su amante en la batalla perdida. Antonio se desmoraliza y recula. Renuncia y se refugia en la filosofía. El dios, su dios, Dyónisos, lo abandona. Camina hacia la muerte, Su reina, la nueva Isis, quien fuera representada como Venus por Julio César en el propio corazón de Roma, destina los últimos días a encarar la muerte, a salvar a sus hijos, Cesarión, Selene -La Luna- Helios -el Sol- y al pequeño Tolomeo.
Para erigirse en Único, para cauterizar la herida, para evitar que la unidad se escindiera, Octavio mandó asesinar a Cesarión. "Para que no hubiera demasiados césares".
El homicidio formaba además parte del tejido alejandrino. Heredera de Tolomeo, el amigo y lugarteniente de Alejandro Magno, la dinastía estaba acostumbrada al asesinato -aún entre parientes cercanos- como una manera de asegurar el poder.
Proteger y protegerse era una de las habilidades que debía poseer un gobernante. ¿En quién confiar? ¿A quién podía la reina Cleopatra confiar a sus hijos?
Egiptomaniacos: Historia del Egipto Faraónico. Más allá de las pirámides es un foro-web de discusión y estudio donde se ha abierto un tema especial para mi novela Querida Alejandría en su sección Biblioteca sobre Temática Egipcia.
Es particularmente significativo para mí porque este tipo de foros me parecen de las mejores manifestaciones culturales que se han dado en la Red, yo he participado en varios de ellos desde 1998 y puede decirse que comencé a imaginar mi narrativa de temática histórica en sus espacios.
Agradezco profundamente a Egiptomaniacos que hayan albergado a Querida Alejandría en una biblioteca donde cada línea habla del Nilo, de la arena, de las alas de Horus y donde los miembros tienen nombres evocadores de antiguas reinas como "Aquella por la que sale el sol" -Nefertari- quien fue precisamene quien abrió el tema para Querida Alejandría.
Entrevista de Karla Zanabria en El Financiero
23 abril 2007
(Fragmentos)
La autora expone en entrevista cómo fue que ligó una ciudad antigua y destruida con experiencias de adolescentes contemporáneos, sus lectores potenciales.
-Estaba leyendo la biografía que sobre Cleopatra VII escribió Emil Ludwig y de repente tomé conciencia que me había metido a Alejandría gracias a las palabras. Me vi vagando por sus calles, escuchando el griego bajo la égida de los Tolomeos. En ese fluir me apareció el rostro de una niña de nueve años que en el transcurso de unos días ve caer su ciudad, morir a su madre y a su padre. Una niña que es arrancada de su patria, de su infancia.
A través de sus vivencias recuperé la Alejandría del mundo antiguo, la no tocada por los fanatismos de las religiones monoteístas, cuyo rostro sumergido hemos podido contemplar gracias al afán de arqueólogos actuales como Frank Goddio.
-¿Escribió este libro con fines didácticos o para estimular la imaginación de los jóvenes a partir de datos históricos?
-Mi intención es hacer una arqueología del alma, buscar sentimientos y motivaciones en los protagonistas de hechos históricos que han sido reseñados por los historiadores, siempre desde una perspectiva externa. ¿Quién puede decir lo que estaba pensando realmente César cuando cruzó el Rubicón o Cleopatra al ser mordida por el áspid, si esto ocurrió? Quizá podríamos saber un poco mediante una aproximación imaginativa que tenga mucho de ensoñación, entendeida como un modo de crear pero también como un modo de conocer. La subjetividad y sus múltiples senderos son criaturas de la imaginación, de la ensoñación. Como lectora, busco libros que me hagan soñar, imaginar, conocer.
Nuestra querida Alejandría, Bogotá, abril 2007
Posted by María García Esperón Etiquetas: Alejandro, Cleopatra Selene, helenismo, Julio C{esar*Texto leído en la Feria Internacional del Libro de Bogotá, al recibir el Premio Latinoamericano de Literatura Infantil y Juvenil Norma Fundalectura 2007.
En los últimos meses he pensado tanto en “Querida Alejandría” que ya forma parte de mí. Por eso me cuesta trabajo ahora distanciarme de lo que ya me conforma para hablar de ella.
Digamos, para empezar, que encontré a Cleopatra Selene en el margen de una biografía sobre su madre, la justamente célebre Cleopatra Séptima. La encontré entre las sombras de su palacio alejandrino, asomada con timidez al balcón de la historia desde sus cuatro, diez y catorce años. Niña sin palabras y sin rostro, sin aparente destino y sin voz.
Cuando la encontré, hará unos diez años, tuve el deseo acucioso de encontrar su historia completa para a mi vez contarla y que no se perdiera. Había tantos huecos, tantos días, tantos meses, tantos años sin que los historiadores vencedores dieran cuenta de su destino que tuve literalmente que caminar hacia muchas fuentes para destilar en esos huecos el licor de la Memoria.
Porque unos nos acordamos de los otros. Entre unos y otros ayudamos a tejer esa tela corazonada de recuerdos.
Encontré, por la naturaleza de mi trabajo periodístico, datos concretos del príncipe Juba de Numidia, un enciclopedista de antes de la invención de la Enciclopedia, que fue quien bautizó, por cierto, a las Islas Canarias en el curso de una expedición en la que en una de ellas fue recibido por perros cimarrones, perros salvajes que hicieron exclamar al viajero algo así como “Estas islas son Canarias”. Supe que la obra enciclopédica de Juba, muy al gusto del helenismo romano como las Noches Áticas de Aulo Gelio, plenas de noticias interesantes y reflexiones pintorescas, se había perdido. Supe que había sido rey de un estado vasallo de Roma y que se había casado con Cleopatra Selene.
Hace diez años yo no pensaba escribir para jóvenes lectores. Así que emprendí una novela sobre Selene en un tono que pensándolo bien no era el que le convenía. Ese esbozo lo perdí junto con la memoria de una computadora y no volví al proyecto sino hasta 2005, ya perfectamente decidida a escribir literatura juvenil. Entonces escuché su voz, clara y fresca, dictándome las palabras, las oraciones, los recuerdos.
Escribía de noche y me iba a la cama arrullada por esa lengua que a ratos era griego y a ratos latín y que se hacía un murmullo soñador pleno de sentidos. Entrando al mundo del sueño tuve dos intuiciones que me parecen fundamentales en la construcción de la novela: Serían cartas, cartas que Selene escribiría a su ciudad perdida, para como ella dice, volverla a hacer desde la entraña misma del sueño. Y tendría cinco capítulos de 20 hojas cada uno que llevarían por títulos las letras de mi amado alfabeto griego. (En griego las letras sirven de números). Cuando en el transcurso de la escritura al paralelo con la investigación, que es como a mí me acomoda escribir me enteré que según Plutarco los barrios en Alejandría eran designados con las letras del alfabeto griego, tuve una experiencia de conocimiento tremenda. Hay diversos tipos de conocimiento, en el conocimiento estético se da por connaturalidad afectiva, hay un intercambio de naturalezas y eso es lo que sucedió: la novela tiene una estructura que puede compararse a la estructura de la antigua ciudad, por lo tanto la novela es o aspira a ser, de alguna manera, la perdida Alejandría.
Porque esa Alejandría ha estado perdida muchos años. Viva en los textos, en las palabras y en los jirones de palabras, en el recuento de las siete maravillas... pero perdida.
Perdida, sumergida, asulagada en el Mediterráneo, donde un sismo o una serie de sismos sumergieron el palacio de Cleopatra, las calles y el faro, esa maravilla. La moderna arqueología subacuática y el empeño entusiasta de Franck Goddio han sacado en los últimos años piezas que te golpean con la belleza de los sueños perdidos y encontrados: esfinges, columnas, fragmentos de piso. Una efigie de Serapis, el dios alejandrino por excelencia, fue hallada de esta manera.
En el fragmento final de “Querida Alejandría”, Selene tiene la visión del rostro de Serapis bajo el agua “con los serenos ojos abiertos”. También dice ver “una lágrima en los ojos de Serapis”.... pero es que en realidad Alejandría y sus deidades y esperanzas y su ideal de humanidad están envueltas por el sudario de una lágrima. Porque como dijo Virgilio “hay lágrimas de las cosas” y las cosas lloran, por nosotros y en nosotros.
Al pensar en Cleopatra Selene como una niña que vio pasar la historia a través del puerto de Alejandría y que, viajera ella misma, se convirtió en parte de la urdimbre del nuevo mundo que Roma tejía, pensé también que sería más que interesante, entrañable, que los jóvenes lectores del siglo 21 supieran de ella y de su mundo perdido a través de sus propias palabras.
Que jóvenes que se debaten y agonizan por encarnar los cuestionables modelos que impone la cultura consumista y superficial se enteraran de sus intentos por dar sentido a la desgracia, de su increíble amor por la belleza y de su natural talante compasivo.
Cleopatra Selene, la joven que recuerda, sabe que la única manera de curar tanto dolor será a través de la memoria, de esa memoria compasiva y compadecida y que sólo en los recuerdos narrados a un interlocutor de privilegio, Alejandría, ese dolor tendrá sentido y la sangre derramada y la traición y la muerte dejarán paso a la Vida, a la Belleza y a la Lealtad... y que ese será su mundo, porque es el mundo que ella escoge... y al escogerlo, lo trae a la vida.
Mi otro empeño es el de tratar con todas las fuerzas de las que pueda disponer de salvar del Olvido la Memoria. Memoria, Mnemosine, era una divinidad en el mundo antiguo. La madre de las Musas. Memoria que es cultura, belleza, avance del espíritu humano en el entendimiento del mismo espíritu humano. Mitos, historias, leyendas, Historia, hechos, sueños que se han inspirado unos a otros, hablo en concreto de los héroes homéricos inspiradores de Alejandro Magno. Alejandro inspirador de César, César inspirador de Napoleón y de Bolívar. Bolívar que en muchos aspectos vivió la vida de Julio César y quizá lo fue...
Grandes hombres cuyas vidas fueron convertidas en la sucesión de valientes metáforas que por muchos años constituyeron la educación, la paideia, el ambiente espiritual al que se podía aspirar, con el que se podía soñar y no con esta dialéctica del desencanto que venimos arrastrando desde hace unas dos generaciones, que trata de consolarse con la parodia, la excesiva llaneza o la superficialidad en las obras que con muy buenas intenciones y muchas veces con recursos del Estado se dirigen a los niños y jóvenes.
Ahora quisiera hablar de las lenguas de Cleopatra Selene. El griego y el latín, los idiomas del helenismo. Para esto, una reflexión acerca del destino histórico de un idioma determinado. Un sensible poeta, Paul Celan, que vive los dolorosos días del holocausto, percibe que en muchos lugares la lengua alemana era asesinada porque la hacían hablar de tal o cual modo en la terrible dialéctica de la destrucción y de la muerte. Hablando de esto, Jacques Derrida dijo que el nazismo había sido un crimen contra la lengua alemana. El poeta sería el único que podría resucitarla, pero para resucitarla tuvo que estar muy cerca de su cadáver para, en el milagro poético, convertirla de nuevo en lengua de vida.
El español, nuestro español, no ha dejado de ser una lengua de vida. Como el piadoso Eneas no ha dejado de portar en su estructura a su padre y a su madre- el griego y el latín, las lenguas de Cleopatra Selene- Las frases latinas que aparecen en “Querida Alejandría” se funden de tal manera con las españolas que las enmarcan que podría decir que en esta lengua que hablamos y en la que escribí o soñé esta novela viven y respiran César y Antonio, Horacio y Virgilio, Cleopatra y sus hijos. Al recordar, al escribir, Selene sabe que está, como el poeta del holocausto, muy cercana a la posibilidad de la muerte de su lengua, de sus lenguas, que significaría la muerte del espíritu de su cultura –nuestra cultura- y con sencillez y con asombro, como dice ella... las hace renacer.
Porque esta lengua que hablamos está llena de espíritu –está llena de dioses y está llena de héroes.
Los antiguos creían que el espíritu del héroe enterrado en su monumento seguía protegiendo a la ciudad –de ahí la importancia del sepulcro de Alejandro Magno, hasta ahora no encontrado- y el profundo significado de los textos literarios que pretenden curar, cuidar, salvar ese espíritu.
Otro profundo significado que espero guarde esta novela para sus lectores es el de la Biblioteca. La Biblioteca de Alejandría no era un depósito de papiros sino un símbolo de belleza sobrecogedora. Esto lo ha dicho Borges en ese poema hermoso en el que habla de la destrucción de la Biblioteca por el fuego... En el año primero de la Héjira, Omar que subyugó a los persas y que impone el Islam sobre la Tierra, ordena a sus soldados que destruyan por el fuego la larga Biblioteca que no perecerá... no importa que se destruya, “las vigilias humanas engendraron los infinitos libros. Si de todos /no quedara uno solo, volverían a engendrar cada hoja y cada línea, cada trabajo y cada amor de Hércules, cada lección de cada manuscrito”. Volver a engendrar... renacer... Nacemos una sola vez, pero podemos renacer muchas veces. Y si en el nacimiento hay algo de fatal, en el renacimiento, en los renacimientos, hay mucho de libertad. Escogemos renacer, como Cleopatra Selene, que al recordar, escoge amar y construir y no odiar y destruir...
Podría estar hablando mil noches y una... pero tal vez lo que más quiero resaltar en esta oportunidad inolvidable que me brindan ustedes, es el proceso de edición y publicación de “Querida Alejandría”. Con Cristina Puerta, María Cristina Rincón en Colombia y Lorenza Estandía en México tuve la oportunidad de vivir la maravillosa experiencia de sacar a la luz un libro. Un libro. No unas hojas con pasta y pegamento, sino un libro. Esa entidad salida de la psique que es como el genio en la botella: sólo sale para quien sabe abrirlo. Y quien sabe abrirlo –escribirlo o leerlo, es igual- sueña y respira hondo porque encuentra la juventud de las imágenes del mundo.
Con Cristina, María Cristina y Lorenza viví meses de maravilla en la que este libro se hizo hermoso gracias a ellas. Lo soñamos y lo respiramos hondo en un vaivén que parecía un cante de ida y vuelta y que dio como resultado lo que no han podido hacer los arqueólogos con la tecnología del siglo 21, traer al presente, trémula de vida, como recién salida de las manos del sueño, a “nuestra” Querida Alejandría.
Los alumnos del grupo 567 y 599 de la Preparatoria Número 5 de la UNAM leyeron Querida Alejandría en un Círculo de Lectura. Ésta es una de las opiniones vertidas:
Me gusta la forma en que a pesar de todo lo que ocurre, ella siga amando a esa ciudad. La forma en que se expresa de Alejandría refleja el amor que le tiene a lo único que le queda.
La ciudad es la representación de su familia, es como una amiga a la que le cuenta sus proyectos y los detalles de su vida.
(Carolina Ignorosa Nava)
Rodrigo, Joaquín, Hernán y Bruno, de primer año en el ILSE
(Instituto Libre de Segunda Enseñanza) de Buenos Aires conversaron conmigo a propósito de Querida Alejandría, "para realizar un mejor enfoque" de la novela. Agradezco a su profesora de latín, Mariana Breijo, que haya acercado a los alumnos al texto de la manera que lo hizo, vivencial e interesante.
¿Que la motivó a escribir la novela?
Mi interés por la historia antigua -en particular por el helenismo, que considero es uno de los períodos culturales más ricos y efervesecentes en ideas, en creación, en geopolítica- y una inmediata simpatía por el personaje de Cleopatra Selene, al descubrirlo en una biografía sobre Cleopatra Séptima, del autor Emil Ludwig. Me pareció fascinante revisar los hechos de la caída de Alejandría no desde el punto de vista de sus protagonistas más conocidos -Cleopatra, Marco Antonio, Octavio- sino el de una niña, de la que podría decirse estaba al margen de la Historia. Gracias a la ficción, en este caso de mi novela, Cleopatra Selene se convierte en la protagonista y su discurso nostálgico, en el eje no sólo de su historia, sino de la Historia. Porque a fin de cuentas, la Historia la hacemos las personas. La padecemos. Y la transformamos.
¿En que contexto histórico la ubica?
En la segunda mitad del siglo I a.C. Un siglo de excepción, en el que Roma emerge con una fuerza increíble y en el que vive Julio César. El Mediterráneo presenta reinos muy interesantes, surgidos del proyecto histórico y de conquistas de Alejandro Magno. El helenismo es una riquísima caldera donde se funde el espíritu griego con el refinamiento oriental. Es el siglo de César, pero también el de Mitrídates, el de Herodes el Grande, el de Cleopatra, el de los altivos reyes númidas, me refiero al padre de Juba, también llamado Juba. No ha nacido el cristianismo. Pero campean el estoicismo y el epicureísmo entre los habitantes cultos de ese Mediterráneo que también fermenta las religiones mistéricas -los cultos de Isis, el mitraísmo, etc.- que hablan de intensos movimientos del espíritu.

¿Los personajes que se desarrollan en la novela, existieron o son meramente ficcionales?
Querida Alejandría es una novela histórica. La mayoría de sus personajes lo son. Producto de la ficción son el eunuco Basilio, Farses el persa y Deífobo, el maestro griego.
¿Que fuentes históricas tomó para escribir la novela?
Las Vidas Paralelas de Plutarco, principalmente. Los Comentarios de la Guerra Civil de Julio César. ¡Adoro los clásicos! Los he leído desde niña, así que estaba familiarizada con el tema al escribir la novela. También me inspiré en Shakespeare, -que a su vez se inspiró en Plutarco-, concretamente en las obras Antonio y Cleopatra y Julio César. Y también en Bernard Shaw, en su Antonio y Cleopatra. Y en Yo, Claudio de Robert Graves para absorber los ambientes de la Roma de Augusto. Les hablo de obras de ficción, de dramas y novelas porque yo soy una escritora y no una historiadora y persigo a través del arte ofrecer a los lectores la dimensión humana de los personajes, su verdad.

¿Por que razón Cleopatra Selene no es tan conocida como Cleopatra Séptima?
Porque los registros de su vida, como los de su esposo, Juba II fueron barridos por el tiempo. Los historiadores de la época se centraron en vilipendiar a Cleopatra y a Marco Antonio y glorificar a Augusto. De los niños no se ocuparon, ya que eran solamente príncipes rehenes, piezas del ajedrez político. Juba era incondicional de Augusto, reinó en Mauritania, cultivó la erudición y de sus obras no queda nada, mas que un desvaído recuerdo. Se perdieron, se quemaron, se olvidaron. Además, en compración, Cleopatra VII es una figura muy atractiva, reúne en su persona muchos símbolos, el prestigio de los faraones, el helenismo de los Tolomeos, su historia de amor con Julio César, su unión con Marco Antonio, su derrota, su espectacular muerte. En comparación, la vida de Cleopatra Selene es menos brillante, menos atractiva... pero tiene el encanto de una pálida luna, la luna de su nombre y esa poesía esencial de las historias perdidas.
En su Blog usted dice que la línea de tiempo de la novela se encuentra escrita en la estructura básica del in media res: ¿que quiere decir esto esto? ¿Que diferencias presenta de la línea de tiempo normal?
In media res significa "a la mitad del asunto". Esta estructura me seduce, porque una de mis obsesiones es atisbar la estructura del tiempo y de la memoria. Pienso que el "in media res" es la técnica que mejor aprehende el modo en que percibimos el ahora y aquí. En cualquier lugar y en cualquier segundo que te encuentres llegas con tus recuerdos y con tus proyecciones a futuro. El presente se compone de eso, de pasado y de futuro, de retrospección y prospección. Es la técnica que impera en Homero: hace que los guerreros de la Iliada, a punto de entrar en combate singular, recuerden no sólo a sus ancestros remotos sio hasta los objetos que les han sido queridos, una vez cumplido el tributo a la memoria se hace una referencia al futuro, al destino final del héroe.
Y con un pie en el pasado y otro en el futuro, el guerrero arroja la lanza de bronce contra el oponente. Cleopatra Selene comienza sus cartas el día que le anuncian se casará con Juba, se pone a recordar y en el capítulo "Delta" su pasado alcanza su presente, llega a "la mitad del asunto" y junto con Selene, los lectores descubren qué le depara el futuro.
Cuando escribí la novela no premedité la estructura, simplemente dejé fluir los recuerdos de Cleopatra Selene como si fueran míos.


Algunos de los alumnos de inglés de María Constantino, en Querétaro, inmersos en su espectacular aventura de leer en español y discutir en inglés, me han enviado sus opiniones. Esta es la carta de Artemio, y más abajo, mi respuesta:
Hi I am Artemio and I read your book and these are my opinions about it.
I am from Queretaro and I am studying with Maria Constantino in the letter you will find my doubts and my personal opinion.
My point of view about the book is the next: I think it is a Little bit complicated but I liked it because it’s a good chance to known about Egypt, Alexandria and the roman culture I liked in special because it is a different kind to see the history that make it more dynamic and special to read, I like this kind of reading, I mean writing it like a letter to her origin city is new for me.
I would like to ask you about some things that I have doubts.
1. – why did you write this book?
2. - what were your sources?
3. - who is your favorite character (not Selene)?
4. - why did you change the last part of the history about Alejandro Elios?
And these points are some things that I would like to understand more about the history because I didn’t understand it at all.
1. It could be a good idea to put a map lo locate the cities and geography because you wrote about cities that I don’t know and probably no one without a history knowledge.
2. A time line could help to locate some dates and who was first because the names repeat it a lot.
I didn’t understand at all the book and it’s a difficult book to read to me (I’m not used to read so that’s maybe that is the reason that I couldn’t understand the book at all) I need a time to read it but its different that the movies or the history that I think I know it teach me something that I didn’t know like Cleopatra’s sons their relationship with Rome and that Rome used defeated people like trophies.
Dear Artemio:
Thank you for writing and of course reading my novel. Your points of view are very interesting, as your suggestions. I love maps and if I were the editor I will put a map of the Mediterranean world in the book. Also the time-line, perhaps as little numbers in the margins of the pages, because Selene begins her memories in media res, in the middle of the story, then she goes towards the past and then to the present towards the future.
1) I wrote the novel because I felt the need of talking about Selene, a real person of real History that has been forgotten through many centuries.
2) My sources were ancient writers like Plutarch, and the book Civil War of Julius Caesar. Also the biography about Cleopatra written by Emil Ludwig.
3)My favorite character above all is Julius Caesar. In my novel, he is dead, but almost all of the characters are living the consequences of what he did, of what he said. And I tell you that I have written a novel about Julius Caesar, that maybe will be published this year. The title is "The ring of Caesar".
4) Unlike historians, in literature you have a great amount of freedom. I felt free to give Alexander Helios an open destiny, because there is anything clear about his life. We don't know if he died in Rome, or if he went with Selene and Juba to Mauritania, if he was murdered in the tough imperial politics, etc. Somebody has told me to write the story of Alexander Helios, supposing he was able to leave Rome and reach the East, the fabulous East... Perhaps I will, someday.
Yours sincerely,
Maria

























